FALLECE MAGALY ACHACH SOLÍS, LA LIDERESA QUE ABRIÓ CAMINO A LAS MUJERES EN CANCÚN
INFORMATIVO PENINSULAR
La ciudad pierde a una mujer que marcó su historia con cercanía, carácter y vocación de servicio. Magaly Achach Solís, primera presidenta municipal de Benito Juárez, falleció a los 71 años, en una fecha que queda grabada con profundo simbolismo: el mismo día en que, 27 años atrás, rindió protesta para convertirse en la primera mujer en gobernar Cancún.
La noticia fue compartida por su hija, Candy Ayuso, quien la recordó como “una grandiosa mujer, amorosa mamá y un ser humano excepcional”, y pidió respeto y privacidad para la familia en este momento de duelo.

Nacida el 4 de marzo de 1955 en Tecoh, Yucatán, Magaly fue, antes que nada, una mujer de convicciones firmes y raíces profundas. Profesora normalista de formación, encontró en el servicio público una extensión natural de su vocación: ayudar, organizar y acompañar a la gente. Casada con José Alonso Ayuso, “el Chel”, construyó una familia que fue siempre su mayor orgullo: sus hijas Candy, Sonia y María José, así como sus nietos José Alonso, Ximena y Magalita.
Su historia pública comenzó desde lo social, como lideresa del Frente Único de Colonos (FUC), donde se ganó el reconocimiento como “la lideresa del pueblo”. Esa cercanía auténtica la llevó a ocupar distintos cargos: regidora, síndico municipal, diputada local en dos ocasiones y diputada federal, siempre con una constante: escuchar y responder a las necesidades de la ciudadanía.


El 10 de abril de 1999, tras una campaña intensa y una elección cerrada, hizo historia. Su llegada a la presidencia municipal no solo rompió barreras de género, sino que también consolidó una forma de gobernar cercana, con sensibilidad social y firme en la toma de decisiones.
Durante su administración (1999–2002), en una etapa clave para el crecimiento de Cancún, impulsó la regularización de tierras, fortaleció servicios básicos como agua, alumbrado y limpia, promovió la seguridad y apostó por el orden urbano. También dejó huella en espacios culturales, deportivos y comunitarios que hoy forman parte de la vida cotidiana de la ciudad.


Pero más allá de las obras y los cargos, quienes la conocieron coinciden en algo: Magaly Achach fue una mujer que nunca se alejó de la gente. Su liderazgo nació en la calle, en el contacto directo, en la escucha.
Hoy, Cancún no solo despide a una exalcaldesa, sino a una mujer que ayudó a darle identidad a una ciudad en construcción, que abrió camino para otras y que dejó, en cada espacio que tocó, una parte de su vocación.
A 27 años de aquel “sí, protesto” que cambió la historia local, su legado permanece en la memoria colectiva.


