Incertidumbre jurídica y conflicto legal, motivos de suspensión de la Travesía Maya 2026

Incertidumbre jurídica y conflicto legal, motivos de suspensión de la Travesía Maya 2026

El proyecto, que durante casi dos décadas ha buscado rescatar y difundir prácticas ancestrales, representa una inversión anual significativa sin fines de lucro directo.

La mañana del 16 de abril de 2026, el Grupo Xcaret anunció de manera oficial la cancelación de la edición número 19 de la Travesía Sagrada Maya, uno de los eventos culturales más representativos de Quintana Roo.

La decisión fue dada a conocer durante una conferencia de prensa, en la que directivos explicaron que la suspensión responde a un contexto de incertidumbre jurídica derivado de procesos legales en curso relacionados con el uso de símbolos del patrimonio cultural maya.

De acuerdo con la información expuesta en la conferencia, la empresa optó por detener el evento para evitar que su realización pudiera interpretarse como un acto de confrontación frente a las autoridades encargadas de la protección del patrimonio cultural en México. Esta determinación ocurre tras recientes discusiones en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), donde se abordaron medidas precautorias sobre el uso de elementos representativos de comunidades indígenas.

“La travesia sagrada se supemnde este año por que al ser un evento masivo altamente visible ediaticamente difundido tanto por lo local como en lo nacional no quisieramos que fuera usado para generar mayor confirlcot entre las comunicadaes”, explicaron.

Durante el mensaje dirigido a los participantes, se destacó que la decisión impacta directamente a 333 canoeros y canoeras que se prepararon durante más de seis meses para esta edición, la cual incluso contemplaba, por primera vez, una mayor participación femenina. Los organizadores reconocieron el esfuerzo físico, emocional y logístico invertido por los participantes, calificando la cancelación como una de las decisiones más difíciles en la historia del proyecto.

La empresa subrayó que la falta de reglas claras sobre cómo aplicar la legislación vigente en materia de patrimonio cultural genera un escenario de riesgo, tanto legal como social, especialmente ante la posibilidad de provocar divisiones dentro de las propias comunidades mayas. En este contexto, consideraron que actuar con prudencia es la vía más responsable para preservar la continuidad de la tradición a largo plazo.

Asimismo, se explicó que el proceso legal aún no ha concluido, ya que la resolución definitiva sobre el fondo del asunto sigue pendiente. Por ello, la suspensión de la Travesía Sagrada Maya 2026 se plantea como una medida preventiva mientras se obtiene claridad sobre las disposiciones legales que regirán este tipo de eventos en el futuro.

El proyecto, que durante casi dos décadas ha buscado rescatar y difundir prácticas ancestrales, representa una inversión anual significativa sin fines de lucro directo. La empresa reiteró que su intención es garantizar que esta tradición continúe vigente, pero bajo condiciones legales claras que permitan su realización sin controversias.

Finalmente, se informó que, de resolverse el panorama jurídico, la Travesía Sagrada Maya podría retomarse en futuras ediciones, priorizando la participación de quienes se prepararon para este año. Mientras tanto, el caso continúa bajo análisis legal y se perfila como un precedente relevante en la regulación.

(Imagen e Información de Sipse)

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